¿Coronel imputado por ‘falsos positivos’ quiere ser presidente de Colombia?

Uno de los coroneles que según su trabajo como comandante, tenía una hoja de vida muy intachable, pero todo se le derrumbó por investigaciones.

Se trata del exoficial Publio Hernán Mejía, tras sus grandes logros que todos admiraban y le otorgaron varios reconocimientos por sus supuestos buenos resultados.

Pero en el 2007 se le derrumbó todos sus logros, luego de que lo involucraran en una investigación por los llamados falsos positivos, en donde, además, presuntamente tuvo vínculos con paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia AUC.

Tras haberlo señalado presuntamente en la participación de ejecuciones extrajudiciales, para esa época Ministerio de Defensa lo apartó de su cargo y 6 años después, la justicia ordinaria le dictó una sentencia de 19 años en su contra.

Sin embargo, en el exoficial recuperó su libertad por una decisión de la Justicia Especial para la Paz, JEP.

Desde entonces siguió activo en sus redes sociales y ha sido crítico a toda la oposición del actual gobierno y de la dura realidad de la que vive el país. En en junio de 2020 anunció su campaña para llegar a sentarse como Presidente de la República.

De acuerdo con El Tiempo, una extensa investigación, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) puso a sonar nuevamente el nombre de Mejía, quien –según el tribunal– activó un plan criminal en el batallón La Popa de Valledupar, que comandó entre enero de 2002 y el mismo mes de 2004, para asesinar civiles (varios de ellos, menores de edad, indígenas y personas vulnerables) y presentarlos ilegítimamente como delincuentes dados de baja en combate, práctica conocida como ‘falsos positivos’.

Ese medio dijo que en el dosier de la JEP se evidencia que la salida de Mejía del batallón no significó el fin de las ejecuciones. Por el contrario, para aumentar las estadísticas en esa unidad, su reemplazo, el coronel Juan Carlos Figueroa Suárez, habría mantenido la presión sobre sus subalternos por las bajas en combate y desplegado una serie de incentivos como permisos, viajes, descansos y pagos de dinero a quienes entregaran los mayores resultados. Hoy, el paradero de Figueroa es un enigma: salió del país con destino a Francia en 2019 y, no obstante los intentos de la justicia para ubicarlo, se desconoce su paradero.

Dice además que  la JEP lo vinculara, junto con el coronel Mejía, como máximo responsable de 127 ‘falsos positivos’ que se habrían cometido en el batallón La Popa durante la comandancia de estos dos altos oficiales, entre el 9 de enero de 2002 y el 9 de julio de 2005.

Ese medio señala que un tribunal puso a responder a Mejía y Figueroa como autores mediatos de los asesinatos, y a otros seis oficiales, cuatro suboficiales y tres soldados, como coautores. En total, 15 militares que habrían participado de un entramado para planear, ejecutar y encubrir crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Las investigaciones contra Mejía verificaron que sí tenía alianzas con paramilitares. El Tiempo citó que el rol del coronel Mejía habría sido determinante, pues, según la sala, “cuenta con copiosos medios de prueba, incluyendo decisiones judiciales”, que le permiten determinar que su llegada al batallón “marcó el inicio del primer patrón de muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate”. Y para eso, el alto oficial habría formado una alianza con paramilitares del bloque Norte de las Auc. La situación fue de tal magnitud que de las 86 bajas reportadas durante los dos años de comandancia de Mejía, 75 (el 87 por ciento) habrían sido ilegítimas: la sala concluyó que se trató de asesinatos y desapariciones.

Esto dice Mejía en su red:

Foto: W Radio

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